Madre, padre:
me confieso frágil como el latido de un animal agónico,
sensible y vulnerable como una hoja
para siempre en otoño
Me confieso terriblemente intranquila
porque no me basta lo que me dicen,
porque siempre necesito ver el revés
me declaro anarquista
como un niño con sus propios sonidos para llamar las cosas
y me declaro insensata,
completamente tonta
para las nuevas necesidades.
Declaro que mi urgencia, mi única urgencia
es proteger la ternura:
la única arma
para la única guerra
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Hace 4 años.
